El 1° de Octubre del año 1870 se funda la Compañía de Bomberos de Talca, logrando su personalidad por Decreto Nº 271 de 9 de septiembre de 1873.

El primer Cuartel estuvo ubicado en calle 2 Oriente entre Uno Sur y Uno Norte y su sistema de alarma consistía en una campana.

Desde el año 1870, en arduos 14 años, está unidad socorro los distintos incendios, enmarcando aquello un proceso de regulación y adoctrinamiento, consolidando su existencia, la que no estuvo exenta de problemas internos, propios de todo grupo humano, lo que obligo a la división. En aquel entonces Don Vicente Rojas Rodríguez fundador y director de la primera unidad bomberil conocida como “Bomba Talca”, estratégicamente y consolidando la numeración ordinal que sugerían los estatutos de la época y apelando a la evolución de la ciudad y la necesidad de perfeccionar los servicios prestados, establece con los oficiales y voluntarios del año 1884 una división, que tendría como resultante dos Compañías de Agua, la Primera y la Segunda; y una de Hachas y Escalas, la Tercera.

Por acontecimientos difíciles de precisar las compañías mencionadas adoptaron distintas fechas respecto a su conformación, es así como la Segunda Compañía, conservó en su poder la Bomba Fundadora, mantuvo como fecha de su fundación 01 de octubre de 1870; La Tercera de “Hachas y Escalas”, adoptó como fecha de su organización el día 6 de Julio de 1884 y la Primera, de “Agua” al igual que la Segunda, fijo en acuerdo su fecha de inicio el día 8 de agosto de ese mismo año 1884, en dicho año asume como Director:  Sr. Rafael Valentín Rojas.

A la parte histórica de esta reseña habría que agregar la información relacionada con el material de que se disponía en un comienzo, o sea, a la Bomba a palanca “Fundadora” y la otra recibida al término de la Guerra del Pacífico, la adquisición o traspaso, con destino a las diferentes Compañías, que se indica a continuación:

La primera máquina de nuestra compañía fue a vapor “Merryweather and Sons”; posteriormente, en 1898 se adquirió la “Shand Masson” también a vapor, que todavía se conserva en condiciones de funcionamiento. Se recuerda DR. Fortunato Rojas Labarca como eficiente maquinista de la época y Don Arturo Verdugo Pinochet maquinista horario e hijo ilustre de la ciudad de Talca, quien por 62 años ejecuto estas labores.

En el año 1984, la “Shand Masson” causó un verdadero acontecimiento público; la máquina a vapor fue sometida a reparación en el departamento de mecánica de la Universidad de Talca, bajo la dirección del profesor Edgardo Padilla.  

En el año 1927 se recibió el primer Carro Bomba automóvil de la marca Ford: FORD T. En 1928 se adquirió un modelo Chevrolet, con gallo y una potente bomba que fue de gran utilidad. Se le dio el nombre del Director de la Primera Compañía Rafael Valentín Rojas. Para el año 1938 la bomba Ford T sufrió desperfectos, por lo cual parte de su maquinaria para extinción de incendios fue montada en el modelo Chevrolet, logrando su funcionamiento y operatividad.

En el año 1941, se hizo recepción de una máquina marca “MAN” diésel, cedida por el Cuerpo de Bomberos de Santiago, que tenía gran potencia.

En el año 1949, con el tesón y empeño del Superintendente de la época Don Ricardo Burgos Guerra se concretó una campaña de dos años, donde gracias a la contribución ciudadana y con patrocinio del Diario “La Mañana” de Talca, se adquirió un Carro Bomba “Reo”, este vehículo tenía la capacidad de evacuar 50 galones por minuto y fue uno de los más modernos de la época.

Para el 1963 el gobierno de don Jorge Alessandri Rodríguez hizo entrega de una Máquina Bomba de la marca japonesa “Nissan”.

En el año 1970, se compró un moderno Carro Bomba “Ford Ward La France”, financiado con el producto de la participación de la Ley del Fósforo, de que fue autor el recordado parlamentario, gran benefactor, don José A. Foncea Aedo. La máquina de aquel entonces disponía de estanque y tenía una capacidad de desalojo de 750 galones por minuto, superando a la REO, fue designada con el honorable nombre del Comandante Salustio Sánchez Carmona.

Posteriormente, la Compañía recibiría vehículos bomberiles asociados a CAMIVA, recibe los siguientes Carros Bombas: “Camiva Berliet” año 1981, “Renault Midlum” año 2004; el Carro de Rescate “Renault S 90” año 1989 y el Furgón “Toyota Crown” año 1990 (Apoyo de Rescate).

Conforme a la modernización de la ciudad en dimensiones e infraestructura la necesidad de modernizar el material mayor se transforma en una prioridad frente a las distintas contingencias y tecnologías de extinción y rescate.

Es así como en el año 2013, se hace recepción de la GMC Braun año 2004, unidad que prestaría servicio como R-1.

Durante los años posteriores al año 2010, periodo en que ocurrió el 27 F, aflora nuevamente incertidumbre y la convicción de contar con unidades móviles que permitan enfrentar distintos escenarios de emergencia, por lo cual se desarrolla mayor capacitación y en paralelo se realizan los primeros acercamientos para contar con equipo de vanguardia. Es así como en noviembre del mismo año, Bomberos de la Primera Compañía, culminaron curso de rescate urbano que se realizó en su etapa práctica en el centro de entrenamiento del Cuerpo de Bomberos de Colbún.  A partir de esta especialidad, se genera la necesidad de un vehículo de rescate pesado. En agosto del año 2017, llega a la primera compañía, el móvil SPARTAN METRO STAR.

Puesto Médico.

Una reseña histórica que sirve para establecer antecedentes pioneros, respecto al puesto médico actual, proyecto formulados por los voluntarios Elías Moraga, Alejandro Sepúlveda, Gonzalo Chamorro   durante el año 2019 para el Cuerpo de Bomberos y que presta asistencia de salud en procedimiento a voluntarios, hace alusión a lo ocurrido en los años 1886 y 1888, vinculado a la epidemia del cólera. Las condiciones sanitarias de la época, permitieron un número creciente de contagios, teniendo como consecuencia una alta tasa de decesos, frente aquello los bomberos de la comuna dispusieron de edificaciones para mejorar las condiciones sanitarias, atendieron enfermos, proveyeron de agua y alimento e incluso incineraron cuerpos.

Primeros Estudios Sobre los Incendios.

Los antecedentes de los primeros estudios de incendios en la comuna recaen en el comandante Carlos Stringfellow, quien para el año 1909 establece un análisis respecto al origen del incendio asociado a la estación de ferrocarriles en periódicos de la época, sin embargo, las autoridades de la época desestimaron sus apreciaciones.

Incendio Sagrados Corazones 1907.

Se habla de la gallardía de los voluntarios primerinos David Maldonado, Francisco Luis Méndez y R. Wildekoff, a pesar de heridas y contratiempos. Sin embargo, este siniestro demostró carencias del cuerpo como unidad para enfrentar siniestros de gran envergadura, lo que fue planteado, por la prensa de la comuna, mientras que bomberos acusaba falta de apoyo y recursos por parte las autoridades.

Incendio en el Mercado 1910.

Orientados a la prevención, los trabajos del Cuerpo de Bomberos permitieron hacer frente al incendio del mercado. Actuaron las tres compañías sofocando las llamas y logrando el control del siniestro. Incidentes con la policía y los poco objetivos peritajes de la época llevaron al Comandante Guillermo Kuschel a plantear formalmente la necesidad de instaurar un equipo con conocimientos para realizar peritajes respecto a los incendios. De las observaciones preventivas por bomberos respecto a la construcción de corta fuegos, el estado de acequias y el suministro de agua para las bombas se estableció un fuerte cuestionamiento a la autoridad municipal, esto también impacto a la Segunda Compañía, a quienes se les acuso de demora en su actuar y poca capacidad, acusaciones injustas si se intenta visualizar la maquina a palanca al interior del mercado con voluntarios que realizaron su mayor esfuerzo hasta que su máquina fallo. Estos acontecimientos derivaron en una crisis institucional donde se generó la renuncia en masa de la Segunda Compañía, a la cual se sumó la Tercera. Lo mencionado impacto fuertemente a la autoridad municipal, aparecieron nuevos recursos para bomberos, la prensa de antaño reformulo su juicio respecto a la acción bomberil, quienes desde la precariedad y austeridad ejercían su labor. A partir de esta crisis y un momento donde es necesario resolver, oficiales generales, oficiales y voluntarios de la Primera compañía concuerdan en la creación de Cuarta

 Primer mártir del Cuerpo de Bomberos de Talca.

6 de enero de 1954, cuando el sonido de la paila se oía por las silenciosas calles de nuestra ciudad, salía raudamente desde el cuartel general la máquina de la “Bomba Oriente”, dirigida por el comandante Salustio Sánchez Carmona, para acudir a aquel voraz incendio. En simultaneo, se le ve correr velozmente agitando sus brazos a aquel bombero, quien a gritos pedía que lo esperaran, sus compañeros al verlo, deciden golpear la cabina del carro, para avisar que este venía. Al parar el móvil, Alberto se sienta en el centro de este, sobre unas mangueras, se le veía algo agitado y a la vez contento pues había logrado su objetivo, alcanzar el carro para asistir a la emergencia junto a sus compañeros. Sin embargo, ninguno de estos valientes hombres imaginaría lo que ocurriría con el pasar de las horas y que cambiaría por completo sus vidas.  La Bomba Oriente al ir recorriendo el empinado y peligroso camino, debió enfrentar la cuesta el guindo en donde se vuelca y cae al final de estero. Ni el valeroso Adolfo Concha Guerra, quien rescato a varios de sus compañeros aquella oscura noche, pudo evitar que aquellas tormentosas aguas se llevaran el cuerpo de nuestro mártir, quien no volvió a responder a la lista, y no fue sino hasta aquel 7 enero a eso de las 6:10 de la mañana, que la búsqueda de este dio resultado y apareció aquel caballero del fuego que dio su vida por servir al prójimo.

Durante el año 2008, al alero de 124 años, la Bomba Talca, logró tener su Cuartel Propio. En procesos de negoción con el honorable Directorio General de la época, encabezado por el Sr, Enrique Espinoza Cáceres superintendente y el presidente la Junta Regional de bomberos, Sr. Manuel Muñoz Bastias y el Sr. Guido Torres, Director Primera Compañía.   Aquella noche voluntarios de la compañía tomaron posesión del Cuartel emplazado en la calle 3 sur 1179, donde la emoción de un techo propio, se empaparía de los principios, valores, historias y tradiciones del Bomberismo Primerino, valores aprendidos de aquellos hombres que fundaron los cimientos del Bomberismo en Talca.

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